jueves, 21 de septiembre de 2017
Ser Luz de esta Era
aunque tropiece con piedras
caer es mi escuela,
levantarme es mi lema.
¡Está claro! Cada uno ha venido
a tirar de su propio carro,
pero si quieres, juntos,
nos podemos brindar una mano.
No quiero que mis pasos repitas,
sino que ellos te sirvan de inspiración
y realizar todo lo que de veras
anida en lo profundo de tu corazón.
Ser Luz de esta era
y juntos conquistar nuestra verdadera Tierra,
adentrándonos en el calor de nuestra cueva
dónde el silencio y el despierto imperan.
¡Ser Luz de esta era!
Ser Luz de esta era significa
regresar a casa
tras miles de siglos
tragando adormideras.
Ser Luz de esta era significa
integrar negro y blanco frente al espejo
dónde contemplar nuestros fieles reflejos
y los de cualquiera.
Ser Luz de esta era significa
encontrar el aliento
cuando aire ya no queda fuera
y los pulmones se secan adentro.
Ser Luz de esta era significa
semilla de rebelión
dónde la justicia brota del corazón
soltando las cadenas de todo opresor.
Ser Luz de esta era significa
unión frente a la desunión
que provoca esta neoliberal civilización.
Ser Luz de esta era significa
que alma, espíritu y Dios
no entienden de fronteras
pero algunos quieren, a toda costa,
imponerlas a nuestra amada Tierra.
Maite Díaz Ortega
domingo, 19 de febrero de 2017
Rasta
Rasta es caminar hacia el interior
y hallar la verdad
la que siempre estuvo, está y estará
impresa en el corazón.
En conexión directa con la fuente del Creador
Rasta hace de sí misma
una persona mejor.
Humildad y servicio,
propios del pensamiento correcto.
El que comienza con la caída del falso Imperio
en el que Babylon estableció sus cimientos.
Rasta lucha por sus derechos
y no hay más ley
que la que rige el Universo
y no hay mayor entendimiento de vida
que la palabra bendecida
recitada por Jah en los adentros.
Rasta trae colores, sabores, aromas, sonidos, caricias y aliento,
aprende a vivir en comunión con la Pachamama,
junto con hermanos y hermanas,
mientras la vieja Babylon,
por momentos, su fin alcanza.
Rasta vibra en una frecuencia 13.20.33
tiempo del Universo,
activa la semilla de amor incondicional
en cada célula del cuerpo
y despierto, Rasta,se trabaja el interno.
Maite Díaz Ortega
sábado, 27 de agosto de 2016
Ocho minutos de placer, ocho minutos de amanecer
viernes, 22 de julio de 2016
Bajarte del mundo
se me quedan pequeños
y es entonces que me doy cuenta
de cómo me siento:
oprimida y ahogada,
maniatada y harta,
llena de mierda, saturada
y también muy cabreada.
Aunque mi gesto y mi cara
muestren un poema de rosas
a mi lo que me pasa
es que no digiero
ciertas cosas.
Y es que qué hace falta más
para bajarte de este mundo que va
sin rumbo, perdió el norte,
desvaneciéndose el horizonte
en el mismo momento ,
en que el ser humano
se sigue arrancando
sus ojos con sus propias manos,
a cambio
a cambio de bienes materiales
que a nuestro alrededor
causan grandes males.
Maite Díaz Ortega
martes, 19 de julio de 2016
Lienzo en blanco
de retratos y autoretratos
anhelando ser creados
Observando a los ojos
del abismo, profundo hastío,
de un acantilado
con los años perfilado,
erosionado,
las heridas despeñadas
dibujan un vacío que,
inerte en apariencia,
guarda los tesoros de la vivencia,
ignorados por el ego
admirados por la sapiencia
sabiduría, inteligencia
supremas
la llave que libera
la primera pincelada
en un lienzo en blanco
esperando a ser pintado,
de vida ser coloreado
ilustrando la belleza
de lo que con palabras
no puede ser contado
Maite Díaz Ortega
Ruido
y otras, simplemente, me voy desnudando
Sabré
(que) ser en paz
cuando el ruido
se haya alejado
mientras continúe
-el ruido-
he de seguir trabajando
Presto atención a las chicharras
algún grito lejano
de niños jugando
-el ruido-
se hace a un segundo plano y
las chicharras
aliviadas con la brisa
disminuyen su canto
Las moscas
esas pequeñas golosas
a mi alrededor flirteando
y el ruido, -el ruido- continúa
en un segundo plano
Uno de mis canes gruñe
mientras el otro
a su lado está
con madera entre pezuñas
Suspiro
en el segundo plano
-el ruido-
ya es intermitente
Tomo un instante
entro a liarme un cigarro
salgo y prendo la llama
algo de música
suena en la radio
Erik Satie
casa bien con este escenario
Las chicharras,
los niños gritando,
el ahora inexistente ruido
escriben las letras perdidas
a esta melodía de antaño
¡Qué maravilla todo el espectáculo!
Observarte
observarte sembrando
regando
de tus plantas cuidando
mientras todo alrededor
se funde
en un baile sincronizado
como si una sencilla película muda
se estuviese filmando
Respiro
-y en el segundo plano-
ya no hay segundo plano
el ruido se fue
y con él se lo ha llevado
Ahora soy paz
en mi presente...
Maite Díaz Ortega
